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Proceso de construcción de una casa prefabricada Proceso de construcción de una casa prefabricada

Proceso de construcción de una casa prefabricada

Para entender las ventajas que supone el adquirir una casa prefabricada, donde gracias a su propio proceso de fabricación y edificación ahorramos dinero y tiempo con respecto a las viviendas tradicionales, debemos entender el proceso de construcción de una casa prefabricada.

Su proceso es sencillo pero complejo. Esto no es una contradicción, sino que supone entender que hablamos de nada más y nada menos que comprar una vivienda, algo muy serio que exige una serie de pasos.

Antes de comenzar el proceso de construcción de una casa prefabricada

Lo normal es comenzar el proceso de buscar aquello que queremos, pensar para qué lo queremos, calcular nuestro presupuesto y contratar a la empresa que se amolda a nuestros gustos.

Llega el momento del papeleo: del terreno, los permisos de registro, de construcción y demás asuntos legales que, entendemos, ya sabrás cuáles son o te asesorarás llegado el momento con un abogado o notario.

Tras conseguir esto, y la financiación en caso de necesitarla con alguna entidad bancaria, comienza el proceso de construcción de una casa prefabricada propiamente dicha.

Las casas prefabricadas utilizan materiales tan perfectos para construir como cualquier otro, pero a un coste inferior, como madera, cemento o acero. Esto supone ahorrar muchísimo, incluyendo tiempo. Debemos entender que el proceso de construcción de una casa prefabricada consiste en diferentes partes realizadas en fábrica que, luego sobre el terreno, se ensamblan.

Por tanto, la mayor parte de tiempo y dinero será en gastado en ubicarla en un buen terreno. No solo debe prepararse como en cualquier otra casa, sino que los cimientos se tienen que preparar para poder tener todas las garantías.

Listos para empezar el proceso de construcción de una casa prefabricada

Ya tenemos la parcela, la financiación, tenemos más o menos claras nuestras ideas, al menos las más básicas, por lo que vamos a la siguiente etapa: escoger diseño y materiales:

Diseño

Tómate tu tiempo, reflexiona. Puedes optar por algún diseño base y a partir de ahí modificarlo o, mejor aún, personalizar tu casa a tu gusto. Estilo rústico, o elegante, de grandes ventanales, quizá con alguna piscina, estilo cabaña, estilo glamuroso inspirada en algún revolucionario arquitecto… Haz volar tu imaginación y confía en un arquitecto.

Materiales

proceso de construccion de una casa prefabricadaNormalmente la madera, el acero y el hormigón o cemento, suelen ser los más usados. Por sus posibilidades constructivas, gran precio, fiabilidad e incluso posibilidades estéticas y expresivas. Por supuesto, la combinación de los mismos es una gran idea.

La madera puede revestirse de otros materiales, y gracias a los procesos de fabricación de hoy en día no sufren de roturas ni de plagas.

El cemento, por el contrario, tiene gran variedad, gran aislamiento acústico y térmico y fuerza constructiva.

El acero, sobre todo el galvanizado con zinc, aporta muchas de estas características pero con gran flexibilidad, maleabilidad y es inoxidable.

Escogiendo el diseño que más nos guste, una parte divertida y muy estimulante e ilusionante, estaremos preparados para el siguiente paso del proceso de construcción de una casa prefabricada.

Sí, de acuerdo, pero ¿cuánto tiempo lleva el proceso de construcción de una casa prefabricada?

Esta es la pregunta, ¿verdad? No podemos darte un tiempo estricto, cronometrado. Eso es imposible, pues dependiendo del tamaño, materiales, si has optado o no por una edificación modular, etc., los tiempos varían.

Sí podemos decirte que es menos que una vivienda de ladrillo, por todo lo que ya te hemos explicado. Si una casa de ladrillo o convencional no tarda menos de tres meses en construirse, el proceso de construcción de una casa prefabricada puede no llegar ni al mes. Espectacular.

Coronando el proceso de construcción de una casa prefabricada: equipamiento y mantenimiento

Vamos un poco más allá del proceso de construcción de una casa prefabricada. Vamos a adelantarnos a algo intrínsecamente ligado a su construcción y que es la parte más olvidada: el equiparla y mantenerla. Sí, porque si no nada de esto tendría sentido.

Equipamiento

El equipamiento está asociado de manera indisociable al interior. El interior de una vivienda prefabricada puede ser igual e incluso mejor que su ya de por sí gran aspecto exterior.

Podemos escoger una decoración en maderas, con grandes ventanales, muy cálida e incluso rústica, o usar blancos y aceros más futuristas, hormigón para lo rústico retomando principios del brutalismo de los años 60…

El equipamiento, como electrodomésticos, muebles y decoración general, pueden estar conjuntados en el mismo estilo, o ser coloridos, pero ante todo ser eficientes energéticamente.

Efectivamente, las casas prefabricadas son ecológicamente responsables. El proceso de construcción de una casa prefabricada ya supone ahorro energético, pero gracias al aislamiento general de sus materiales también nos supone ahorrar en la factura de la luz. Iguales resultados con menos potencia: el ideal de la alta calificación energética.

Mantenimiento

Y qué, ¿algo especial? Pues sinceramente no. El mantenimiento hidráulico o eléctrico, en caso de necesitarlo, nunca sería inferior a los cincos años, y más sería por estar seguros que por otro motivo. Lo mismo se puede decir del gas o de otras.

Pero en cuanto a la construcción en sí, prácticamente nada. No solo porque los materiales se adaptan al clima o humedades de la zona, sino porque el hormigón, el acero o la madera harán que prácticamente nos desatendamos. Si acaso, un barnizado, pero que bien puede ser cada década e incluso más. Longevidad con el esfuerzo justo.

Conclusión sobre el proceso de construcción de una casa prefabricada

Si bien es cierto que en el proceso de construcción de una casa prefabricada podemos ir más allá, como un buen seguro o la posibilidad en un futuro de ampliarla, esto que te hemos explicado aquí es más que suficiente.

Has podido comprobar que el proceso es sencillo, dentro de la complejidad (ahora habrás entendido nuestra frase inicial), y que el ahorro económico y energético nos hace poder poseer esa casa próxima a nuestros sueños. Merece la pena el proceso.